Lifestyle

Los Premios CEU Ángel Herrera convierten el reconocimiento en un homenaje a los valores que sostienen a la sociedad

Un acto marcado por el recuerdo a las víctimas del accidente de Adamuz que reconoció a instituciones, empresas y personas comprometidas con los valores, la educación y el impacto social.

José Masip, vicepresidente de la Asociación Católica de Propagandistas, Marta Puyol, directora científica de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), Juan López-Belmonte, presidente de Rovi, Nicolas de Villiers, presidente del grupo Puy du Fou, María del Pino y Calvo-Sotelo, presidenta de la Fundación Rafael del Pino, Alfonso Bullón de Mendoza, presidente Fundación Universitaria San Pablo CEU, Inés Bermejo, directora general de HP Iberia, Javier Tello, director general de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, María G. de Jaime y Tomás Páramo, Majo Gimeno, presidenta y fundadora de la Asociación Mamás en Acción, y Marisa Vázquez, directora de Informativos de Castilla y León Televisión.

La 29ª edición de los Premios CEU Ángel Herrera trascendió este lunes el formato habitual de una entrega de galardones para convertirse en un acto de memoria, reconocimiento y compromiso colectivo. La ceremonia, celebrada en Madrid y organizada por la Fundación Universitaria San Pablo CEU, estuvo marcada desde su inicio por un profundo sentido humano: un padrenuestro en recuerdo de las víctimas del reciente accidente ferroviario de Adamuz y de sus familias abrió un encuentro que quiso poner los valores en el centro.

Ante cerca de 200 invitados, el auditorio dedicó una prolongada ovación a las Fuerzas Armadas, distinguidas en la categoría de Ética y Valores. Un reconocimiento que adquirió un significado especial en un contexto de emergencia y duelo, y que subrayó el papel esencial de una institución que, como destacó el jurado, encarna el espíritu de servicio, sacrificio y coherencia institucional en los momentos más difíciles.

Invitados a Los Premios CEU Ángel Herrera convierten el reconocimiento en un homenaje a los valores que sostienen a la sociedad.

La gala reafirmó así el propósito fundacional de estos premios: agradecer y visibilizar la labor de personas e instituciones que, desde ámbitos diversos, contribuyen a construir una sociedad más justa, solidaria y humana.

Cultura, empresa y educación: un legado compartido

La cultura y la historia ocuparon también un lugar destacado en esta edición. Puy du Fou fue reconocido en la categoría de Difusión de la Cultura Católica. Su presidente, Nicolas de Villiers, puso el acento en la dimensión cultural y espiritual de su proyecto, reivindicando las raíces cristianas como parte esencial del patrimonio europeo y de una civilización construida a lo largo de siglos.

En el ámbito empresarial, los Premios CEU Ángel Herrera destacaron la innovación vinculada a la educación y al desarrollo del talento. HP recibió el galardón a la Innovación Educativa en el Sector Tecnológico, un reconocimiento a su apuesta por acercar la tecnología al ámbito formativo como palanca de transformación social. Su directora general en Iberia, Inés Bermejo, subrayó la convicción de la compañía de que la innovación tecnológica debe estar al servicio de las personas.

Por su parte, la Fundación Rafael del Pino fue distinguida por su Colaboración Empresarial con el sector Educativo. Su presidenta, María del Pino y Calvo-Sotelo, destacó el impacto real que este tipo de iniciativas tiene en las trayectorias vitales de los jóvenes y en el impulso del espíritu emprendedor.

María del Pino y Calvo-Sotelo, presidenta de Fundación Rafael del Pino.

El compromiso que perdura: alumni, redes y acción social

La categoría Alumni volvió a poner en valor el recorrido profesional y humano de antiguos alumnos del CEU. Juan López-Belmonte, presidente de Rovi, recibió el premio a la Trayectoria de Excelencia, mientras que Marta Puyol, directora científica de la Asociación Española Contra el Cáncer, fue reconocida por su Proyección y Compromiso, reflejo de una carrera vinculada al rigor científico y al impacto social.

La influencia de los valores en el entorno digital también tuvo su espacio. María García de Jaime y Tomás Páramo fueron galardonados por su labor de Valores e Influencia en Redes Sociales, un reconocimiento a su capacidad para trasladar mensajes de fe, familia y esperanza en un ecosistema dominado, con frecuencia, por la superficialidad y la inmediatez.

María García de Jaime y Tomás Páramo.

El compromiso con los más vulnerables quedó representado en el premio concedido a la Asociación Mamás en Acción, distinguida en la categoría de Solidaridad, Cooperación al Desarrollo y Emprendimiento Social. Su labor de acompañamiento a menores hospitalizados en situaciones de especial vulnerabilidad —presente ya en 54 hospitales de 11 ciudades— fue reconocida como un ejemplo de acción social directa y transformadora.

Periodismo y reflexión crítica

La edición de este año también puso en valor el papel del periodismo como herramienta de reflexión social. El Premio CEU Ángel Herrera al Mejor Trabajo Periodístico recayó en la entrevista “Defensa de la memoria frente a la educación por competencias”, realizada al filósofo y pedagogo Gregorio Luri en el programa Espacio Abierto de Castilla y León Televisión. Un reconocimiento a un ejercicio periodístico comprometido con el pensamiento crítico y el debate educativo.

Una cita que va más allá del reconocimiento

Con esta 29ª edición, los Premios CEU Ángel Herrera consolidan su papel como algo más que una ceremonia de entrega de galardones. Son un espacio de encuentro donde la empresa, la cultura, la educación, la comunicación y la acción social dialogan desde una misma premisa: la responsabilidad de poner el talento y la influencia al servicio del bien común.

En un año marcado por la tragedia y la incertidumbre, el CEU volvió a recordar que los valores no son un concepto abstracto, sino una práctica cotidiana que se construye desde el compromiso, la coherencia y la vocación de servicio.

Artículos relacionados