Puede que no hayas nacido en el país indicado para poder decir que cargas a tus espaldas con una infancia en bicicleta repartiendo el periódico a tus vecinos del barrio, como casi todos los niños de la Norteamérica profunda de los años cincuenta, pero de lo que sí podrás presumir es de tener en tus rodillas la señal que te indica que sobreviviste a tus largas tardes de aprender a pedalear. Puede que hasta no haya infancia sin botiquín. De manera que Louis Vuitton tira de nostalgia y lanza el que sin duda será su producto más exclusivo, una bicicleta, en colaboración con Maison Tamboite Paris, la marca artesanal de bicicletas fundada en 1912.

Una unión de savoir-faire que da como resultado la LV BiKE, perfecta tanto para una aventura urbana sobre dos ruedas como para jornadas de exploración de la naturaleza.

Dotada de técnicas actualizadas y materiales de última generación, la nueva joya de la maison francesa mantiene la estética del modelo clásico de la firma experta en ellas y se convierte en el objeto de fusión más el de los conocimientos más únicos y prácticos de ambas marcas para hacer gala de la practicidad para la que ha sido creada, pero sin perder el carácter exclusivo que ambas casas destilan.

Una oda a la artesanía del cuero y de la madera, sin olvidar que el esqueleto de la bicicleta está hecho de acero esmaltado y cromado, estirado y aligerado, para una mayor armadura y permitir una conducción más vigorizante y suave.

La vuelta a la infancia está disponible en cuatro modelos y dos velocidades que invitan al ciclista curioso a deambular por cualquier paisaje y descubrir el arte de viajar a un ritmo marcado, únicamente, por la buena herencia.