El estudio, liderado por Daniel Kershaw, ha tratado de indagar en el origen y popularización de nuevas palabras gracias a las redes sociales, poniendo de manifiesto que cada vez más a menudo éstas aparecen primero en la red antes de dar el salto a otros grupos sociales.

Para detectar estos cambios en el lenguaje Kershaw y su equipo han desarrollado un método que les permite rastrear las palabras más populares. Mediante el uso de un algoritmo han sido capaces de seguirle la pista a unas 22 millones de palabras, para centrarse en las que han experimentado un aumento más fulgurante de popularidad. Durante nueve meses han estudiado palabra por palabra, “preguntándonos cuánto tardaría en aparecer en el periódico un determinado vocablo”, ha explicado Matthew Rose, supervisor del estudio.

Según Katherine Martin, responsable de los diccionarios de la Oxford University en Estados Unidos, las redes sociales proporcionan a los lingüistas una herramienta de valor incalculable, ya que muchas palabras, de haberse transmitido de manera oral en lugar de haber quedado plasmadas por escrito en internet, jamás se habrían registrado con tanta facilidad. De hecho, asegura que las redes sociales no aceleran la evolución del lenguaje, simplemente la documentan facilitando su identificación: “el lenguaje siempre ha cambiado, pero muchas veces lo ha hecho sin dejar rastro”. Según ella, los diccionarios Oxford utilizan un método muy similar al seguido por Kershaw y su equipo, ya que se dedican a rastrear millones de palabras al mes de diferentes fuentes con el fin de ser capaces de medir los cambios en el uso casi al instante. De hecho, el pasado mes de agosto añadieron unos mil nuevos términos, muchos de ellos procedentes del lenguaje online.