Pero sus millonarias cifras de dólares le llevaron a prisión durante diez meses (concretamente se dedicó a pactar el precio de las comisiones que cobraban a los clientes de Christie’s, su gran competidora).

Pero Taubman falleció el pasado 17 de abril a sus 91 años y las subastas continúan. Mientras que en la carrera hacia la cúpula de las subastas, Christie’s ha ido con ventaja (el pasado mayo vendió 1.700 millones de dólares en arte frente a los 890 millones que Sotheby’s recaudó), quizá haya llegado el turno de Sotheby’s para ponerse por encima de otras subastas históricas. Por encima, incluso, de la colección personal de Yves Saint Laurent, que Christie’s puso en 2009 por 477 millones de dólares. En este caso se trata de la impresionante colección personal de Taubman que se subastará en cuatro plazo. Se estima recaudar 500 millones de dólares, (desde el 4 de noviembre hasta el 27 de enero).

Pero de momento, los resultados de la primera subasta fueron menos notables que su adinerado origen, apenas llegando a los 377 millones de dólares. La subasta de Nueva York contó con una serie de piezas notables de maestros del arte contemporáneo. Entre ellos, el “Retrato de Paulete Jourdain” de Amedeo Modigliani que se vendió por 42,8 millones de dólares, superando su precio inicial de más de 25 millones de dólares. Una llamativa pieza de color rojo y blanco por Frank Stella titulada “Delaware Crossing” recaudó 13,7 millones de dólares, estableciendo un récord de subasta para el artista.

Se esperaba que la primera subasta traería un estimado de 374.8 millones de dólares a 526.5 millones de dólares. La suma supera el límite inferior, pero dificulta el objetivo de alcanzar los 500 millones de dólares.

Por otro lado, la segunda subasta añadió una recaudación de 42,7 millones de dólares. Aún queda mucho camino por hacer para las próximas dos subastas, pero aprovechamos para enseñaros algunas de las 500 joyas a subastar:

Una obra de Willem de Kooning, con una estimación de entre 25 y 35 millones de dólares.

Un paisaje de Martin Johnson Heade, entre 7 y 10 millones de dólares.

Una partitura de Thomas Gainsborough, entre 3 y 4 millones de dólares.

Obras de Picasso, Rothko o Rafael