1. Haz sopas de letras y rompecabezas: el cerebro reaccionará de forma positiva con un estímulo como el ejercicio que hace un músculo en el gimnasio.

2. Una dieta llena de vitaminas, especialmente la B que favorece la memoria y potencia nuestra capacidad de trabajo.

3. Las funciones cognitivas menguan cuando consumes alcohol, evítalo en la medida de lo posible y por supuesto no lo consumas en cantidades ingentes.

4. Tu mente pide alimento, dale semillas y ácidos grasos con Omega 3: frutas, verduras, nueces…

5. Dejar de fumar ayudará a evitar la descomposición de las células cerebrales. Además evitarás olores y ahorrarás rápidamente.

6. Duerme lo necesario: normalmente no se tiene en cuenta, pero descansar en tan importante como comer o beber.

7. Haz ejercicio: las endorfinas activarán tu felicidad y harán de tu cuerpo un templo al que dedicarte de forma activa.

8. Toma azúcar, pero en la justa medida: frutas y verduras te darán el producto natural, evita los zumos o bebidas con grandes cantidades.

9. Cuida tus niveles con chequeos médicos, el colesterol o la presión arterial pueden pasar factura más pronto que tarde.

10. Y por supuesto, protege tu cabeza con casco. El cerebro es una masa delicada que puede sufrir un accidente con golpes cotidianos, no te la juegues haciendo deporte o moviéndote en motocicleta.