“El dinero no crece de los árboles”

Es la primera lección sobre dinero que debería aprender un niño. El dinero cuestra trabajo ganarlo y nadie lo regala. Los niños, niños son, y como tal tienen sus caprichos, pero si son conscientes de lo que cuestan las cosas, serán más responsables y pedirán, no exigirán.

“Hay que administrar lo que se tiene”

Es importante enseñar a los niños que si quieren hacer varias cosas y solamente tienen X dinero, pueden repartirlo de forma que les dé para hacer todo aquello que desean. Deben saber que la cartera de los padres no es una fuente inagotable y que a veces pueden hacer más de lo que creen con solo saber administrar.

“El dinero en el bolsillo no quema”

Es difícil hacer entender a un niño que no debe gastarse todo ese dinero que tiene, pero es posible. Cuanto antes se den cuenta los niños de que ahorrar puede ayudarles a conseguir deseos y metas, antes aprenderán el valor real que tiene el dinero y serán conscientes de que, posiblemente, son afortunados por tener lo que tienen.

“Si no tienes, no compres, pero si te prestan, devuelve”

Esto no sólo está relacionado con la consciencia del valor real del dinero, sino con el compromiso. Como decíamos más arriba, el dinero no crece de los árboles y una vez que los niños saben esto, deben aprender a valorar si pueden acceder o no a ciertas cosas y, en caso negativo, si un amigo les cede su dinero, que deben devolverlo.