1. Habla de forma cercana de los problemas
Vamos, que no hace falta gritar ni utilizar palabras mal sonantes para hablar de los errores que cometen los empleados. Todos metemos la pata alguna vez, así que lo más efectivo es tratar ese error con un diálogo cercano y explicativo.

2. Mantén comunicación semanal con todos los empleados
Si tu empresa es muy grande esto te sonará a una auténtica locura. Así que si es ese el caso, puedes optar por mandar un email general a los empleados en el que resumas los proyectos más importantes de la semana/mes en la empresa y en la que, por ejemplo, te abras a posibles sugerencias.

3. Contesta a sus correos electrónicos en un máximo de 24 horas
Si quieres comunicar con tus empleados de una forma efectiva debes darles un feedback prácticamente automático. No hace falta que contestes a todo al minuto, básicamente porque es imposible, pero sí deberías hacerlo en al menos 24 horas.

4. Convoca reuniones sólo cuando sea necesario
No pierdas el tiempo tú, ni se lo hagas perder a los demás. Las reuniones por rutina a la larga son contraproducentes, así que intenta convocarlas sólo cuando de verdad haya algo que tratar.

5. Escucha todas y cada una de sus propuestas, no seas dictatorial
Comunicar de forma eficiente no es decir lo que quieres, cuándo lo quieres y adiós. Es dar tu opinión, tu criterio y en función de eso, abrirte a posibles propuestas de tus empleados. Si mantienes una actitud abierta te vas a sorprender.