1. Comprueba que el lugar donde te encuentras tiene cobertura y que tu teléfono tiene batería de sobra. Así evitarás que la conversación se quede a medias o que surjan complicaciones que dificulten e interrumpan continuamente la conversación. Y si esto sucede no se podrá crear un clima de confianza.

2. Busca un lugar tranquilo y sin ruidos que te permita charlar sin complicaciones ni distracciones. Evita hacer la entrevista estando en la calle o en sitios donde no puedas escuchar (o hacerte escuchar).

3. Evita distracciones innecesarias que no te permitan estar 100% concentrado en la conversación. Aleja de ti el móvil si estás hablando por el fijo, la televisión, el ordenador, redes sociales… en fin, todo lo que pueda despistarte aunque sólo sea un segundo que puede ser crucial. Demuestra tu interés prestando toda tu atención.

4. Tómatelo como si fuese una entrevista cara a cara, así que prepárate bien las respuestas a las preguntas, lo que quieres transmitir, infórmate sobre la empresa… ¿Un punto positivo de éste tipo de entrevista? Puedes apuntar ciertas claves en un papel (como logros de la empresa o cosas que no quieres olvidar decir) y no sabrá la otra parte que lo tienes delante.

5. Ten un cuaderno y un boli al lado para apuntar todo lo que te vaya transmitiendo el entrevistador: sueldo, horario, claves a recordar… E incluso preguntas que puedan ir surgiéndote a lo largo de la entrevista y que no quieres que se te pase preguntar.