Tienes que disfrutar ayudando a los demás
¿Cómo vas a plantearte ser coach si no te gusta servir de ayuda a los demás? Tienes que plantearte si de verdad quieres dedicar parte de tu tiempo a ser un guía para las personas o clientes que así lo requieran.

Busca el equilibrio
Un coach tiene que ser una persona equilibrada, tranquila, serena… si quieres ayudar a los demás a encontrar el mejor camino que les acerque a sus metas, debes tener claro cuáles son las tuyas.

Sé asertivo y empático
La empatía es fundamental para entender a los demás. Es ponerse en la piel del otro, sentir lo que esa persona siente. Cuando más asertivo y empático sea un coach, más fácil lo tendrá para encontrar el camino adecuado para su cliente.

No dejes de preguntar, comunícate
El coaching no trata únicamente de instruir a la otra persona. También hay que plantearse cuestiones continuamente, pensar y repensar las cosas… es fundamental aprender a replantearse todo una y otra vez para encontrar el camino más adecuado. Además un coach que no sea capaz de mantener una comunicación fluida, lo tiene muy difícil.

Nunca dejes de formarte
Debes tener presente la importancia de la formación continuada. Renovar conocimientos, experimentar, crear…