Para empezar, es buena o mala según nuestro estado de ánimo. Si llegamos desanimados a trabajar puede ser recomendable escuchar durante el primer tramo de nuestro trabajo 5 o 6canciones que nos ayuden a motivarnos y empezar nuestra jornada laboral con energía. Eso sí, nada de escuchar canciones tristes o con un mensaje negativo: si vas a hacer eso, mejor no oír nada.

La música es estimulante, aumenta nuestro ritmo cardiaco y mejora la concentración y la memoria. Por eso sí es recomendable cierto tipo de música a la hora de hacer trabajos creativos. Puede ayudar a nuestra mente a relajarse y abrirse a nuevas ideas.

Eso sí, olvídate de ella para hacer trabajos en los que necesites una absoluta atención para no cometer ningún fallo. Trabajos que podríamos catalogar como más técnicos o de precisión. O si quieres tenerla de fondo, pon una sin letra. Si suena una que conoces y te gusta, corres el riesgo de distraerte y empezar a tararearla mentalmente…

Además la música reduce considerablemente la sensación de estrés ya que nos aísla de ruidos molestos o que no queremos escuchar como teléfonos sonando constantemente o el jaleo propio de algunas oficinas o lugares de trabajo.