Puedes darle la vuelta al lunes, el temido día de la semana que, si sabes cómo encajarlo, se puede convertir en tu motor para empezar unos siete días fabulosos.

Para empezar evita caer en tópicos y piensa que las cosas buenas pueden ocurrir de igual modo un lunes o un viernes, piensa que el tedio no te va ayudar en ningún caso.

Un truco infalible para mejorar la jornada del lunes es prepararla desde el viernes. Piensa que en ese momento de la semana nos sentimos más positivos y enérgicos para afrontar los días venideros, ¿por qué no guardar un poco de esta energía para el lunes? Date un empujón y adelanta tarea u organiza la agenda del primer día de la semana. Lo agradecerás.

Además, intenta no extenuarte el primer día de la semana, tómatelo como un comienzo. No tienes por qué adelantar nada aún a priori, deja energías y dosifica de forma ordenada tus tareas. Verás los lunes menos agresivos de esta manera.

Y por último disfruta del fin de semana. Un buen descanso será tu mejor bomba de oxígeno ante una semana que sí, irremediablemente empezará por lunes, pero que probablemente nos brinde más oportunidades para crecer laboralmente que un sábado o domingo. ¡Cambia el chip!