¿Y cuál es el truco definitivo para que pasen una criba de seleccionadores? Pedir. ¿Nunca escuchaste eso de “si quieres algo, pídelo”, pues bien, así funcionan las cartas de presentación.

¿Qué has de pedir? Una entrevista personal, para afianzar la confianza y tratar temas más preciosos que es imposible en una carta. Según los profesionales reclutadores de personal, si una carta de un postulante incluye este requerimiento tiene el doble de posibilidades de ser seleccionado.

El lugar idóneo para incluir esta cita más profunda es el último párrafo donde, una vez lanzadas tus ideas y bagaje profesional, requieres este requisito tan bien valorado entre seleccionadores que simplemente reciben una carta –en ocasiones decenas-.

“Gracias por su tiempo, me encantaría discutir las posibilidades en persona”, “podemos reunirnos si así lo precisa para hablar de mis posibilidades y experiencia” o “me encantaría poder charlarlo en persona para meditar más profundamente” son algunas de las opciones que harán que tu carta de presentación destaque sobre el resto.