¿Cómo se crean estos rumores o qué intención tienen? Es complicado saberlo, pero lo que sí sabemos es que, una vez comprobados, la realidad muy diferente a la que se cuenta. ¿De qué hablamos? Posiblemente tú también hayas sido partícipe de alguna frase manida que leerás a continuación.

“Los jóvenes trabajan más duro que los empleados veteranos”. Cosa que no es cierta. Puede que tengan más ahínco, lo que es lógico gracias a la edad, pero la experiencia es un grado que ninguna ilusión inicial puede superar.

Al igual que esta frase, seguro que has oído alguna vez “el hombre es más propenso a sufrir estrés laboral”. Pues bien, no hay ningún estudio que cerciore tal información, de hecho, las mujeres son más dadas a tener a raíz de su situación laboral una vida sedentaria, ingesta de azúcares o una mayor tasa de fumadoras –por el agobio en el trabajo o no-.

Del mismo modo, habrás leído encuestas que narran cómo unos profesionales son más felices y menos propensos a sufrir enfermedades neurodegenerativas. Pues bien, por si creías que no, los mayores trastornos en este campo lo sufren banqueros, granjeros, dentistas, peluqueros y profesores. ¿Era lo que esperabas?

“No he descansado lo suficiente y no he recargado toda mi energía” Falso. Muy falso. Ya que, según estudios como el del doctor Dov Even, psicólogo de prestigio de la universidad de Israel, la calidad del descanso prima sobre la cantidad. Así pues, una persona que ha desconectado y sabido tomar sus vacaciones durante 1 semana estarán igual en forma que alguien que ha parado su rutina durante un semestre de una forma “sabática”.