Patria, la aclamada novela de Fernando Aramburu, se convierte en novela gráfica gracias a las atinadas ilustraciones del dibujante Toni Fejzula. Una adaptación brillante, única y cromáticamente espectacular que se erige en obra de arte a partir de unas mimbres narrativas, las de Aramburu, que han llegado a cautivar y conmover a miles de lectores en más de 24 países.

La esencia de la trama late vital desde las primeras páginas: el día en que ETA anuncia el abandono de las armas, Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron. ¿Podrá convivir con quienes la acosaron antes y después del atentado que trastocó su vida y la de su familia? ¿Podrá saber quién fue el encapuchado que un día lluvioso mató a su marido? Aunque llega a escondidas, la presencia de Bittori alterará la falsa tranquilidad del pueblo, sobre todo de su vecina Miren, amiga íntima en otro tiempo, y madre de un terrorista encarcelado. ¿Qué pasó entre esas dos mujeres? ¿Qué ha envenenado la vida de sus hijos y sus maridos atrás tan unidos?

Con sus desgarros disimulados y sus convicciones inquebrantables, con sus heridas y sus valentías, la historia de sus vidas antes y después de la muerte del Txato, nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político.

Así es ‘Patria’, la novela gráfica

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