Durante el estudio se han encontrado con diferentes estrategias para gestionar las situaciones de tensión y a continuación te mostramos las que consideran las 10 mejores.

Aprecian lo que tienen
Ya no solo es que “sea de bien nacido ser agradecido”, sino que además, dar gracias por lo que se tiene y pensar en lo bueno que posees ayuda a mantenerse alejado de los pensamientos negativos y mantenerse calmado.

Evitan el “¿Y si…?
Pensar demasiado en lo que está por venir en vez de en el presente lo único que hace es echar más leña al fuego en las situaciones de tensión. Las personas de éxito se centran en lo que tienen delante y dejan que la duda se resuelva sola.

Mantienen una actitud positiva
Las personas de éxito suelen tener pensamientos positivos a los que recurrir en situación de tensión. Un logro o un pequeño gesto que alguien ha tenido con ellos son cosas positivas en las que pensar para alejar de la mente los pensamientos negativos.

Saben desconectar
Si están especialmente estresados son capaces de apagar el móvil o cerrar el correo por unas horas. Abstraerse del bombardeo comunicativo 24/7 que sufrimos con las nuevas tecnologías ayuda a reducir el estrés aunque sea por un rato.

Limitan su consumo de cafeína
Si estás nervioso y sabes que el café te pone aún más nervioso, ¿por qué lo tomas? Haz como las personas de éxito y rechaza ingerir cualquier fuente de cafeína si estás especialmente estresado o inquieto. Ten fuera de voluntad y toma cualquier otra cosa.

Duermen las horas necesarias
Saben cuándo parar e irse a dormir. A veces quedarnos hasta tarde solamente aumenta nuestro estrés: sabemos que no estamos rindiendo y que además estamos perdiendo horas de sueño que necesitamos. Por tanto, doble estrés.

Acaban rápidamente con las luchas internas
Las personas de éxito saben acabar con ese “Pepito Grillo” negativo que tienen dentro y que no hace más que hacerles dar vueltas a las cosas negativas. Una buena técnica es escribir lo que se está pensando, posiblemente al leerlo te parecerá una tontería.

Se replantean su perspectiva
No se encierran en su propia realidad y tratan de ver más allá. Es aconsejable pensar en aquellas cosas que has resuelto, si la situación que te está causando estrés se parece, quizá el problema te parezca menor después de la comparativa.

Se apoyan en alguien
Cuentan las cosas y se desahogan. Guardarse todo para uno mismo es poco recomendable. Las personas de éxito suelen tener a alguien de confianza, o incluso un profesional, a quien acuden cuando se sienten agobiados.

Respiran
Como todo el mundo, claro, pero nos referimos a hacerlo en situaciones de tensión. Dejar todas las tareas, sentarse en un lugar tranquilo y hacer ejercicios de respiración ayuda a calmarse. Ahora verás con otros ojos la expresión “tomarse un respiro”.