No intentan llamar la atención, ya que ellos no lo necesitan. Su ego está lo suficientemente alimentado como para que necesite ser valorado por nadie más.

No se preocupan por caer bien. El narcisismo y las inseguridades no van con este tipo de gente exitosa. Saben que hay gustos como colores y simplemente aprovechan al máximo sus contactos.

Saben apreciar cuando algo no cuadra. Tienen los pies en la tierra y saben valorar un buen negocio, porque comparan constantemente.

Se sienten a gusto en su propia piel. Son seguros y no intentan imitar comportamientos ajenos. Así, sin buscarlo, marcan tendencia.

Hacen lo que dicen y dicen lo que piensan. La sinceridad es un factor muy valorado hoy en día, sobre todo en el ámbito laboral con tanta competencia. Sé consecuente y triunfarás.

No necesitan demasiadas cosas. Los genios saben que la felicidad se encuentra en los pequeños detalles. Así, valoran aspectos familiares o personales que a veces omitimos.

No son de piel fina. Con esto queremos decir que no se toman muy en serio, así, las críticas no los destruyen nunca.

No son falsamente modestos. Si sabes que tienes una habilidad, muéstrela. La humildad es un rasgo positivo, pero la naturalidad lo es aún más.

Son predecibles. En el buen sentido, ya que son conscientes de lo que pasa a su alrededor. Están informados y las malas sorpresas quedan fuera de sus planes.

Practican lo que predican. Saben que la autosuficiencia es tu mayor punto fuerte, así que se lo aplican y no aconsejan algo que ellos mismos no harían.