“Renovarse o morir” es el eslogan que está presente actualmente más que nunca. Las empresas tienen que estar al día de todo lo que se ofrece y de todos los productos nuevos que sus competidores puedan adquirir. Sólo hace falta echar la vista atrás y darnos cuenta de cómo han cambiado nuestras rutinas y nuestros estilos de vida en tan sólo una década. Sin embargo, si tuviéramos que centrarnos en un sector que se va a ver realmente afectado en España es, sin duda alguna, la mensajería.

La tecnología ha hecho posible poder comunicarnos fácilmente con personas que se encuentran en puntos realmente distantes y a precios inesperadamente bajos. No obstante, ¿qué ocurriría si quisiéramos enviarle algo físico a esas personas que se encuentran en la lejanía? Esa es la idea que tiene enloquecidos a la mayoría de los “gurús de la tecnología”. La polémica compañía Uber, cuyo nombre se ha hecho más conocido gracias a las campañas publicitarias realizadas por su propia competencia, ha querido buscar una solución a esto, creando Uber Rush.

Parecía que el futuro de Uber se iba a quedar destinado exclusivamente al transporte de pasajeros, hasta que tras realizar diversas pruebas en Nueva York han descubierto el mercado casi inexplotado de la mensajería tradicional. ¿Por qué no enviar un paquete a una persona que se encuentra en una zona cercana y además ahorrarme un dinero? UberRush pretende satisfacer precisamente esa necesidad: seguir realizando nuestra actividad cotidiana, pero de una manera económica.

Su modelo de negocio es bastante sencillo: sus conductores habituales dejan de lado sus coches para transportar, ya sea a pie o en bicicleta, los paquetes que otros usuarios desean enviar. Sin embargo, como en todo, hay letra pequeña. Sus condiciones son que dichos paquetes no sean una transacción de un producto que quieres adquirir o cambiar. Por lo tanto, si has comprado una nueva camiseta en una tienda, no podrás utilizar este servicio para poder ir a recogerla. Sin embargo, si dicha camiseta se encuentra en la casa de un conocido y no quieres ir a por ella personalmente, puedes enviar sin ningún problema a un mensajero Uber Rush.

El precio sigue manteniéndose realmente bajo en comparación con servicios similares. Por ejemplo, en Nueva York, el precio mínimo son 4 dólares de base, 5 dólares por milla más un dólar para la financiación de la mensajería de emergencia en bicicleta. Además, el precio establecido en la Gran Manzana varía dependiendo de la zona en la que nos encontremos. Por lo tanto, la factura total oscilará entorno a los 10 dólares si realizamos el envío dentro del West Village, 12,50 dólares en Midtown y 15 dólares entre East Village y Midtown. Todo ello con un tiempo de espera de apenas 5 minutos, según asegura la propia empresa.

Sin embargo, aún son muchos los inconvenientes y las barreras que Uber Rush tiene que esquivar para poder hacerse un hueco en este mercado. La inseguridad sigue siendo su mayor desventaja, aunque, como siempre, sus precios tan asequibles son los que consiguen atraer a más clientes. No obstante, su expansión de momento ha quedado paralizada exclusivamente a Nueva York, en la que ya lleva asentada casi un año sin resultados realmente sorprendentes, lo que cuestiona su permanencia en un futuro y su posible expansión a otras ciudades del mundo.