Aunque todos lo hemos llevado a cabo, hay una brecha de género importante cuando hablamos de quienes caen más en la trampa…

Según esta encuesta, las mujeres son más propensas a hacer este tipo de adquisiones cuando se tratan de compras inferiores a 25 dólares, mientras que los hombres reconocen que podrían gastarse de una vez más de 1.000 dólares en estos impulsos.

Solo el 9% de las mujeres reconocieron haberse dado un capricho espontáneo superior a 500 dólares, mientras que ellos configuraban un 21%.

Así, comprobamos que capitalismo aborda a ambos géneros, aunque a la hora de pagar las mujeres son más comedidas que los hombres, aunque ellas pequen más de este vicio.

Como dato curioso, las razones de las compras impulsivas en distintos géneros es bien distinta: los hombres reconocen que podrían hacerlo ebrios en la mayoría de las ocasiones, mientras que ellas dicen que solo lo hacen por aburrimiento. Aunque la mayoría acaban devolviendo el producto pasada la euforia capitalista.