1. Según la cultura de la empresa

Es muy importante que te informes bien acerca de la cultura de la empresa en cuestión, del perfil de la gente que trabaja allí, de sus directivos, de la política… Aunque simplemente con saber a qué se dedica la empresa ya tienes mucho ganado: no es lo mismo vestir para un bufete de abogados que para una agencia de publicidad.

2. Ve con prendas que te hagan sentir seguro de ti mismo

Ir arreglado y bien vestido es algo obvio que creemos que no hace falta siquiera mencionar, pero sí que debes hacerlo con prendas que además te hagan sentir tranquilo, cómodo y seguro de ti mismo. Vamos, que se sientas muy guapo o guapa. Si alguien te aconseja una prenda de lo más elegante o “chic” pero tú no te ves para nada con ella y te hace sentir fuera de lugar… mejor sigue buscando.

3. Evita perfumes fuertes

Hay personas a las que les molesta un perfume demasiado cargante o que, sencillamente, tienen alergia. Por eso o bien evítalo o usa uno ligero y en poca cantidad. Oler bien e ir arreglado no tiene porqué ir de la mano con cargar de atmósfera olfativa de una sala.

4. El calzado es fundamental

Es el gran olvidado, para muchos, de la vestimenta. Pensamos (craso error) que es lo menos importante, que no se ve, que es secundario… pero el calzado es vital dentro de un buen look. Elige no sólo unos zapatos que combinen con tu estilismo elegido, también que sean cómodos y, a poder ser, no demasiado usados. ¡¡Ah!! Límpialos bien, por favor.

5. No te olvides del pelo y de los accesorios

Los accesorios son importantes tanto para mujer (collar, pendientes, anillo, bolso) como para hombre (cinturón, maletín, reloj…). Por eso también es adecuado llevar alguno que dé un toque al look (por ejemplo, en el caso de los hombres, un buen cinturón) sin que sea demasiado llamativo. Las mujeres no deben combinar pendientes largos con collar si no quieren parecer demasiado recargadas. ¿Y el pelo? Cuanto más natural, mejor. Evita la gomina excesiva, los peinados que no te hayas hecho antes, los “moños de boda” en las mujeres… Pero bien lavado y peinado, claro.