Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Nuestro país es un rincón rico en múltiples variedades de derivados lácteos y quesos. Tras una dura selección, la quesería Gourmet Poncelet nos ayuda a elegir los 10 quesos españoles que sorprenderán a los paladares más exigentes.

Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Queso de Jacetania Ovella
Procedente de una quesería del Valle del Aragón entre Villanua y Canfranc, el Jacetania Ovella nace a partir de leche de unas ovejas muy especiales que pastan entre las montañas. Entre 4 y 6 meses de maduración, este queso tiene un corte compacto y un sabor espectacular.

Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Queixo da nabiza
El queso nabiza, también conocido como Queixo do tempo dos nabos o Queso Arzua Ulloa Madurado, recibe su nombre por su época de maduración, que coincide con el tiempo reproducción de los nabos. Tiene una intensidad pronunciada, con toques salados, y notas de vainilla y frutos secos.

Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Queso Cabriola
Elaborado con leche del propio ganadero, el queso Cabriola se fabrica en una quesería situada en la bella localidad turolense de La Freixneda, perteneciente a la comarca de Matarraña, zona trufera y de aceites por excelencia. Desde hace poco, su corteza cuenta con un nuevo ingrediente, la ceniza, que le aporta un toque a frutos secos.

Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Queso Pata de mulo
La Tierra de Campos es la cuna de este queso que recibe su nombre por su forma característica. Aunque también es conocido como Queso Villalón por el célebre mercado ganadero de Villalon de Campos (Valladolid).
De intensidad pronunciada, su sabor es desarrollado, con un fondo ácido y dulce a la vez. Cereales y frutos secos sobre un ligerísimo picor su olor el de intensidad media.

Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Queso Garrotxa
En 1981, unos jóvenes ganaderos de Sant Miquel de Campmajor (Girona), decidieron elaborar un queso madurado. Descubrieron que en esa zona se elaboraba un queso que se había perdido con el tiempo y decidieron recuperarlo, incorporando los conocimientos tecnológicos actuales. Su sabor es suave, ligeramente ácido, con fondos lácticos dulces y un retrogusto que recuerda a avellanas.

Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Queso Pasiego
Procedente de Las Garmillas (Cantabria), este queso se sigue elaborando a la manera tradicional en la única quesería actualmente homologada. Es un queso con forma de disco o torta irregular debido a su extrema fragilidad. De intensidad poco pronunciada, tiene sabor ligeramente dulce, poco salado y con un punto de acidez suave.

Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Mahon-Menorca
Elaborado con leche cruda recién ordeñada de la misma granja, el Queso Mahón-Menorca se realiza embolsando la cuajada en un lienzo de algodón. Su corteza de color pardo oscura y su sabor es salino y persistente. Deja en la boca un pequeño sabor picante.

Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Queixo do Cebreiro
Fresco y de pasta blanca, blanda y granulosa, el queixo de Cebreiro está elaborado con leche pasteurizada de vaca. La zona de elaboración abarca trece municipios de la comarca oriental de Lugo y la leche utilizada es la del ganado vacuno saneado de las razas Rubia Gallega, Pardo Alpina y Frisona, criadas en la zona. Sin apenas corteza y color blanco, su pasta es blanda, untuosa y fundente al paladar, de color blanquecino.

Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Gamoneu o Gamonedo
Se tiene noticia de queso de “Gamoneu” ó “Gamonedo” al menos desde el siglo XVII cuando servía de sustento “a los pobres del concejo”, según figura en un escrito de 1.641 al Rey Felipe IV, sobre aprovechamiento de pastos. Este queso asturiano, se somete a un proceso de ahumado, y un secado adecuado que garantice la formación de una corteza de color tostado.

Diez quesos (españoles) que no te puedes perder

Queso Alegranza
Procedente de Lanzarote, es un queso de leche cruda de cabra majorera, raza autóctona canaria. Tiene forma cilíndrica con caras rectas su textura es cerrada y compacta, siendo el color de la pasta marfil. De intensidad olfativa baja recuerda a aromas lácticos y de la propia corteza aceitosa.

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