A continuación una lista de personas que, aunque no lo creamos, pueden aportarnos algo positivo.

La gente que no cree en tus sueños
Suelen ser “haters” y son totalmente necesarios puesto que nos recuerdan los retos y metas cada día. Nos los podemos tomar como nuestro equipo de asistentes personales a la inversa. Normalmente ellos no tienen metas, por lo que podrán ser un referente para saber qué no hacer.

La persona que aporta estrés a nuestra vida
Todos tenemos alguien, de un hermano hasta un compañero de trabajo. Normalmente suelen reclamar atención con sus actos, sin embargo traen consigo una moraleja: aprende a absorber esa ansiedad y canalizarla como fuente de energía. Llámala “la energía del estrés”.

La gente que te usa
A nadie le gusta sentir que se aprovechan de su persona. Sin embargo, aprende a darle la vuelta y a mirar el lado beneficioso: en realidad todo el mundo usa de algún modo a otras personas. Aprende a mantener el contacto y diferenciar entre “gente que me usa” y “gente que me resultan fiables”. Una buena agenda de “personas las cuales nos usamos mutuamente” pueden ser un buen comienzo laboral.

Gente a la que no le importas y no te cuida
En la era de los “likes” 2.0, es imprescindible saber diferenciar entre amigos reales y conocidos en la web. Acepta que el mundo se mueve sin ti, y que los amigos a los que no le importas o no cuidan lo suficiente, harán destacar a la gente que realmente merece estar en nuestro círculo cercano.

La gente que señala tus defectos y te critica
Debes alejar tus sentimientos de ellos, pero acercar tu piel para que la hagan más fuerte. Pueden ser personas que te hagan daño, pero debes entender la importancia de la crítica para avanzar en tu carrera.

Todo acaba dependiendo del punto de mira o el enfoque que le demos a cada situación o relación. Con una actitud correcta podrás darte cuenta de que, para saber qué deseas, debes tener enfrente justo lo que detestas.