No puedes permitir que tus miedos controlen tu vida, por eso, debes decir “basta”. Eres la única persona que puede frenar los temores que te atormentan. ¿Cómo? Enfrentándote a ellos, arriesgándote, demostrando que tú eres mucho más fuerte que tus miedos.

1. No arriesgarte. “Si no arriesgas, no ganas”. El principal (y hasta a veces único) motivo por el que las personas no arriesgan es por el miedo a fracasar.

2. Hacer las cosas a medias.
Tiene mucha relación con arriesgarse, muchas veces no completamos el trabajo por miedo a terminar haciéndolo mal.

3. Esperar la aprobación del resto. Está bien que te importe la opinión de tu alrededor, pero no debes guiarte únicamente por eso. No intentes gustarle a todo el mundo, porque así no triunfarás.

4. Dar pasos atrás. Una vez que te has arriesgado, nunca des un paso para atrás. Si quieres triunfar, solo puedes avanzar “hacia delante”.