1. Implícate en proyectos relevantes
Aunque te parezca que en un principio te quedan algo grandes, verás como no lo son tanto vistos desde dentro. Si es la primera vez que te implicas es algo de ese tamaño y características pide que te echen una mano. Pero no dejes de hacerlo, de implicarte. Supondrá un reto buenísimo para ti, para destacar en tu empresa.

2. Da ideas nuevas, arriésgate
Propón cosas que se te ocurran para mejorar el devenir de tu empresa. Las nuevas ideas y el aire fresco por parte de terceras personas que no son las directamente implicadas en la dirección, suelen ser de gran utilidad y servir de fuente de inspiración a los responsables. Es una estupenda manera de que recuerden que estás ahí y porqué te contrataron.

3. Acude a cursos, charlas o eventos
No dejes de formarte, de aprender, de acudir a ponencias o charlas que impartan entendidos en la materia que te concierne. Es una buenísima forma de mantenerte a la última, actualizado en las nuevas tendencias que tengan que ver con tu sector.

4. Muestra una actitud proactiva y positiva
Como hemos dicho al principio, cuando llevamos mucho tiempo en el mismo puesto de trabajo, solemos mostrarnos tediosos y aburridos. Llegamos a nuestro puesto y hacemos “lo justo y necesario”. Sé proactivo, esa es la clave. Además intenta mostrarte alegre, vital y positivo. Es algo que en cualquier empresa te agradecerán.