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Más allá de Bad Bunny: estos son los shows de la Super Bowl más caros de la historia

Los intermedios más caros de la Super Bowl y las cifras que explican su poder cultural y económico

Bad Bunny durante su actuación en el Half Time Show de la Super Bowl 2026. Foto: Getty

The Half Time Show se ha convertido en todo un hito dentro del mundo del espectáculo. La adrenalina que conlleva ver a tu equipo de la NFL ganar se alimenta aún más con la emoción de ver actuar a una de las mayores estrellas de la música actual. Tales son las estrellas invitadas, que, casualmente, en los dos últimos años su escenario ha recibido a los grandes ganadores de los Grammy de su respectivo año: Kendrick Lamar en 2025 con cinco premios y, este 2026, Bad Bunny con tres galardones, convirtiéndose en el primer artista latino en ganar en la categoría Álbum del Año. ¿Coincidencia? Ninguna.

La actuación de Bad Bunny, celebrada ayer 8 de febrero, refuerza además una tendencia clara en la elección de los artistas del Half Time Show: figuras con impacto global que trascienden lo musical y se convierten en activos culturales y económicos de primer nivel. El puertorriqueño llega al escenario de la Super Bowl en el momento más sólido de su carrera, tras convertirse en el primer artista latino en ganar el Grammy a Álbum del Año y consolidarse como uno de los nombres más influyentes de la industria del entretenimiento a escala mundial. Su presencia no solo amplía el alcance del espectáculo hacia audiencias internacionales, sino que confirma el peso creciente del mercado latino dentro de la estrategia de la NFL y sus grandes patrocinadores.

Al igual que el resto de grandes shows, este conlleva muchos costes y logísticas. Este espectáculo requiere una gran inversión para transformar el campo de fútbol en un escenario adecuado para los artistas, además de contar con una producción de alta calidad que esté a la altura del evento. Los costes más elevados suelen estar ligados a la creación de escenarios desmontables, iluminación, proyecciones y otros elementos especiales que los artistas desean incorporar en su actuación. Asimismo, basta recalcar que ningún artista ha sido bendecido con una recompensa económica por realizar este concierto. De hecho algunos han recibido el antónimo, como The Weeknd que en su show de 2021 tuvo que poner dinero de su propio bolsillo.

La Super Bowl cuenta con un historial de implacables performers y performances, como la icónica Lady Gaga, en 2017, al saltar desde una grúa y «volar» hasta el escenario. Sin embargo, algunos intermedios destacan no solo por su espectáculo, sino también por sus cifras millonarias.

Este 2026, con el artista puertorriqueño encabezando el show entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, habrá que ver si su actuación se coloca entre los intermedios más caros de la historia. Aún no se conocen datos oficiales sobre el costo del espectáculo de Kendrick Lamar en 2025, aunque se estima que osciló entre los 10 y 20 millones de dólares.

Bad Bunny – entre 10 y 15 millones de dólares (estimación)

Aunque la NFL no ha hecho públicos los datos oficiales del coste de su actuación, diversas estimaciones sitúan la producción del Half Time Show de Bad Bunny en una horquilla de entre 10 y 15 millones de dólares, en línea con los grandes espectáculos de los últimos años. Este año La liga y Apple Music han sido los encargados de asumir por completo los gastos del espectáculo. Esta inversión incluye el diseño del escenario, la tecnología audiovisual, la iluminación, los efectos especiales, el cuerpo de baile y la compleja logística necesaria para transformar el estadio en cuestión de minutos. Como ocurre tradicionalmente, el artista no recibe un caché millonario por su actuación: la NFL asume los costes de producción como parte del valor promocional del evento, mientras que el beneficio para el artista se traduce en visibilidad global, impacto cultural y un impulso directo a su catálogo y giras internacionales.

The Weeknd – 17 millones de dólares

El Half Time Show 2021 fue el más caro de todos, incluso Abel Tesfaye -el verdadero nombre del artista The Weeknd- tuvo que poner una gran parte de su propio bolsillo, en concreto 7 millones. Sin embargo, su espectáculo no cumplió tanto las expectativas al no traer invitados sorpresa. Aún así, se ha posicionado como uno de los mejores shows de las últimas décadas gracias a su puesta en escena y creatividad performativa.

Usher- 15 millones de dólares

Usher deslumbró a todos con su Halftime Show en el Super Bowl 2024, repasando sus 30 años de carrera musical, con temas como Caught Up, Superstar y Love in This Club. La actuación estuvo repleta de sorpresas, incluyendo colaboraciones con Alicia Keys, will.i.am y los raperos Ludacris y Lil Jon, con quienes interpretó el nostágicoTurn Down for What.

Jennifer Lopez y Shakira – 13 millones de dólares

El Half Time del 2020, protagonizado por dos de las latinas más icónicas de todos los tiempos ha sido considerado uno de los mejores. De hecho llegaron a superar la cifra de visualizaciones en YouTube, convirtiéndose en el show de intermedio más visto en la plataforma.

Prince – 12 millones de dólares

En 2007 fue Prince el encargado de este espectáculo. A pesar de que el evento estuvo condicionado por una fuerte tormenta y malas condiciones climáticas, Prince aprovechó la lluvia para dar aún así un gran espectáculo, como siempre, a la altura de los acontecimientos.

Bruno Mars – 11 millones de dólares

Bruno Mars se presentó en el intermedio 2014 y se convirtió en el artista más joven en ser parte del evento de la NFL, con invitados especiales como Beyoncé y Coldplay. Es considerado uno de los shows más recordados por la interesante propuesta de artistas, voces y números musicales.

Lady Gaga – 10 millones de dólares

La cantante, actriz y compositora se encargó de animar el Half Time del Super Bowl de 2017 dando un gran espectáculo con una entrada triunfal al llegar volando hacia el escenario.

Con su actuación, Bad Bunny se incorpora así al selecto grupo de artistas cuyos intermedios no solo se miden en minutos de espectáculo, sino en millones de dólares invertidos y en un retorno mediático difícil de igualar en cualquier otro escenario del entretenimiento global.

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