1. Influye en tu creatividad. Ser un profesional multitarea reduce tu capacidad de crear e inventar porque debes estar poniendo en práctica tu memoria para poder completar todo aquello que estás realizando a la vez..

2. Genera más estrés. Prestar atención a tantas cosas y no poder planificarte de forma relajada y conveniente aumenta, peligrosamente tus niveles de estrés.

3. Cometes muchos errores. La falta de concentración reduce, drásticamente, tu productividad porque al no poder centrar tus pensamientos en las actividades que estás realizando caerás en muchos fallos sin darte cuenta.

4. Peor profesional. A pesar de que puedas creer que no, realizar tantas actividades a la vez tiene una consecuencia directa: que las haces todas peor. Tu concentración en los proyectos en los que trabajas es clave para que saques lo mejor de ti.

5. No disfrutas de tu vida. Si siempre estás ocupado y trabajando es imposible que tengas tiempo libre para desconectar y descansar tu mente. Tomarte unas horas para ti es vital para poder ser productivo y desarrollar tus proyectos adecuadamente.

6. Necesitas más tiempo. Al contrario de lo que pueda parecer realizar más varios quehaceres a la vez no te hará ahorrar tiempo, todo lo contrario. Probablemente tengas que invertir más horas para poder atender a todo lo que estás haciendo al mismo tiempo porque no podrás centrar tu atención.

7. Afecta a tu memoria. La falta de atención en aquellas tareas que estás llevando a cabo influye, directamente en tu capacidad de recordar porque es imposible que centres tu mente, completamente, en todo lo que estás haciendo.