1. No puedes hacerlo tú mismo. Si no sabes hacer alguna cosa como fontanería, bricolaje o estética deja el trabajo en mano de los profesionales que saben como realizar aquellos aspectos en los que se han especializado.

2. Ahorro. Obtener mejores coberturas, arreglos domésticos o mantenimientos te saldrá más barato a largo plazo aunque tengas que ir realizando un gasto continuado de forma mensual, semestral o anual.

3. Más saludable. Tu bienestar es uno de tus mayores bienes así que preocúpate por cuidarte y no escatimes en aspectos médicos o alimenticios para que tu vida sea más larga y saludable .

4. Mayor duración. Cuando adquieres un producto que usarás habitualmente merece la pena gastar más dinero y adquirir algo que vaya a resistir durante más tiempo. Es una cuestión de que la inversión que estás realizando ahora te saldrá más barata a lo largo del tiempo.

5. Algún capricho. A veces necesitamos comprar alguna cosa para animarnos, motivarnos o sentirnos mejor, las continuas privaciones suelen frustrarnos y hacernos sentir mal. Estos “lujos” pueden ser algo tan simple como un buen café, comprar unas flores o tu revista favorita, pequeños gastos que pueden servirte para motivarte y animarte a continuar.

6. Tener más tiempo. Muchas veces gastamos mucho tiempo realizando actividades que no merecen la pena. No hace falta ser extremistas porque la inversión de tiempo que realizas en dichas actividades vale más que lo que estás recibiendo.