1. Escucha y respeta tus emociones. No intentes reprimir tus sentimientos porque no conseguirás superarlos de esa forma. Hundirte y no ver más allá no es una solución pero es importante que exteriorices lo que piensas y consigas contarlo para poder sentirte mejor.

2. Rodéate de los tuyos. Todos tenemos nuestros apoyos en nuestros círculos familiares, de amistades o de compañeros y ellos pueden ayudarte en la transición en tu vida después de un cambio. Déjate ayudar por las personas que se preocupan por ti y que seguirán ahí pase lo que pase.

3. Mantén tus buenos hábitos. Quizás las modificaciones que están ocurriendo en tu vida influyan en tus rutinas pero trata de no perder tus hábitos saludables para mantener tu cuerpo y tu mente en su máxima productividad.

4. Aprende de experiencias pasadas. Cuando te encuentres en una situación de cambio en la que no sabes cómo reaccionar haz memoria de otras situaciones complicadas que hayas tenido que afrontar y cómo conseguiste slir adelante. Las malas situaciones son complicadas pero si pudiste superarlo entonces lo conseguirás ahora.

5. Acepta las variaciones. Si no te resistes será más fácil superarlo y continuar con tu vida. No pierdas tu positividad ante las adversidades porque te ayudaran a salir adelante y ser el dueño de tus decisiones y tu vida.