1. La soledad. Todo ser humano necesita a alguien a su alrededor porque una necesidad básica de las personas es sentirse querido. Trata de abrir tu círculo y de evitar aislarte, más allá de lo saludable, tener un contacto social es vital.

2. No saber decir que no. Sé sincero contigo mismo y no te sacrifiques siempre por los demás. Saber decir que no es importante para que te sientas bien y aprendas a tomar las decisiones que te benefician y descartar las que no.

3. “Yo soy así y así seguiré”. En la vida es necesario crecer e ir cambiando a lo largo de nuestra vida, por eso creer con vehemencia que tu carácter y tu persona tiene que ser estático y que todo lo que haces está bien, sólo “porque lo digo yo”, es un tremendo error . Siempre estás a tiempo de cambiar, pero para mejor.

4. Manipular a los demás. Jugar con los pensamientos y emociones de los demás es uno de los peores comportamientos que puedes tener. Cambia este hábito por la sinceridad, decir lo que piensas e intentar que los demás piensen lo que dices es algo totalmente diferente.

5. Dejar que la negatividad te controle. La positividad nace de uno mismo y por tanto es imprescindible valorar las situaciones que nos ocurren y tratar de sacar siempre lo mejor de cada una de ellas. Si te centras en lo malo y no eres capaz de ver más allá corres el riesgo de caer en la desesperación y en la tristeza así que crea tu propia espiral de buenas energías y de calma interior.