1. No te pongas a experimentar con el menú, no es un buen momento
Experimentar, probar nuevos platos, arriesgar… definitivamente no es el momento. Ve a lo seguro, a eso que sabes que te sale perfecto. Te ahorraras estrés de última hora porque puede que el plato no haya salido bien. Una apuesta segura es un triunfo. Tienes otros 364 días para probar.

2. Trata de tomarte las cosas con toda la positividad posible
En navidades todos echamos en falta a personas que ya no están con nosotros, y es lo más normal. También es normal que no nos gusten todas las personas con las que tenemos que compartir mesa y comida. Pero intenta disfrutar de la familia, de los amigos, de la compañía. Piensa que las navidades son una bonita época, sobre todo para los más pequeños. Contágiate de su alegría e ilusión.

3. No dejes las compras para el último momento
Dejar todo para el último momento es una de las cosas que más estrés puede generarte con diferencia. Planifica gastos, piensa los regalos y ve a comprarlos cuanto antes. Te ahorrarás tiempo y un agobio innecesario.

4. Compra por internet
Relacionado con el punto anterior, otra buena opción si ya “te ha pillado el toro”, es comprar por internet. Muchas páginas web no sólo ofrecen grandes descuentos que no encontrarás en tiendas físicas, además te lo mandan a casa en 24/48 horas. Todo un lujo que te hará quitarte un peso de encima. Eso sí, ándate con ojo para elegir bien dónde comprar.

5. Intenta mantener tus hábitos de sueño
Puede parecer una tontería, pero en navidades con todos los compromisos que tenemos, descuidamos nuestros hábitos de sueño. Intenta (a veces es imposible) mantenerlos, porque notarás como el estrés disminuye. Si comienzas a variarlos mucho y a dormir poco, te encontrarás mucho más irritable e irascible.