1. Insomnio. Tu cuerpo y mente necesitan descansar entre siete y nueve horas al día, no sacrifiques tus horas de sueño diarias trabajando porque luego estarás cansado y no podrás rendir adecuadamente.

2. Depresión. Aunque tu profesionalidad te impulse a dar más de ti todos los días haciendo una gran cantidad de horas extra puede acabar jugando una mala pasada a tu salud a nivel emocional. Sé productivo en tus horas de trabajo y tomate tiempo también para ti.

3. Problemas cardiovasculares. Trabajar más de las horas correspondientes afecta de forma directa a problemas de salud relacionados con el corazón y la presión arterial. Trata de cuidarte y establecer una rutina saludable.

4. Fatiga visual. Pasar largas horas delante del ordenador tiene consecuencias para nuestra salud visual. La tensión ocular tiene consecuencias como dolores de cabeza, sequedad en los ojos o, incluso, visión borrosa.

5. Sedentarismo. El cansancio tras tus horas de trabajo puede provocar que luego utilices tus horas de descanso para sentarte en el sofá. Recuerda que realizar ejercicio físico es fundamental para que tu cuerpo y mente liberen malas energías y puedas cargarte de positividad.

6. Desgaste. Todas las horas extra que inviertes en tu puesto pueden provocar un deterioro cerebral acelerado ya que existe un efecto negativo sobre el rendimiento cognitivo tras estar largas jornadas trabajando.

7. Estrés. Una dosis elevada de estrés afecta negativamente a todos los aspectos de tu vida. No dejes que el trabajo dispare tus niveles de ansiedad, aprende a gestionar y organizar tus tareas de forma ordenada.