1. La empresa. Los estereotipos sociales han hecho que, a la hora de buscar un trabajo, algunas marcas estén mucho mejor valoradas que otras, de ahí que muchas personas traten de relacionarse, desde su vida universitaria, con otros jóvenes de familias exitosas para conseguir continuar con su vida acomodada. Trabajar como notario o en un puesto directivo de un banco no es, necesariamente, sinónimo de alcanzar el éxito profesional y disfrutar con ello.

2. El sueldo. Tener un pago adecuado a tu trabajo es un factor importante para cualquier persona que se incorpora al ámbito laboral pero es peligroso caer en la adoración extrema del dinero. Nuestra sociedad gira entorno a la idea de que el prestigio y tener una cuenta millonaria están estrechamente ligados pero es importante cuestionarse a uno mismo y determinar cuánto dinero necesita para sentirse realizado. No tiene nada de malo querer ser rico pero debemos ser honestos con nosotros mismos.

3. Salidas profesionales. La capacidad que un empleo tiene de promover tus oportunidades laborales, una vez que lo abandones, es un factor que muchos valoran a la hora de elegir una empresa. Pero gastar el tiempo trabajando en algo que no te aporta nada sólo por las posibles salidas que puedan surgir después sólo consigue que consumas tus energías en algo que realmente no te apasiona.

4. Localización. La ubicación de una empresa es otro factor influyente para muchos. Hay cierta ciudades más prestigiosas y mejor valoradas a la hora de conseguir un puesto en alguna empresa con sede en alguna de ellas. La ubicación debería ser importante en tanto que puedas estar próximo a determinados lugares y personas importantes para ti. No te mudes a un sitio si no es lo que realmente deseas.

5. Sociedad masificada. Muchos de estos deseos de prestigio, éxito y dinero provienen de una idea social generalizada y de una cultura de masas donde las personas tratan de aparentar para despertar la envidia del resto. Busca aquello que te haga realmente feliz y que te mueva a levantarte cada día; lo que opinen los demás no debe importante, recomiéndales que hagan lo mismo.