1. Presenta ideas nuevas y creativas. Ten en cuenta la filosofía interna de la empresa para que el sabiondo no pueda echarla por los suelos. Genera ideas que no vayan contra la imagen de la compañía si no hacia conseguir que crezca y sea más productiva.

2. Trata de escuchar. Intenta entender qué factores le hacen reaccionar de esa manera y aporta tu conocimiento y experiencia externa para demostrar que tu perfil, como trabajador, es necesario y que puedes aportar tu bue saber hacer a la compañía.

3. Háblalo con tu supervisor directo. Si la interferencia de tu compañero sabelotodo está afectando al correcto funcionamiento del equipo de trabajo o, directamente, al desarrollo de tus tareas comunícaselo directamente a tu jefe más directo para que podáis poner los puntos en común y se puedan tomar medidas.

4. Defiende tu posición. No permitas que tu productividad u opinión no se tengan en cuenta por culpa de algún listillo. Si la empresa decidió contratarte fue porque tu perfil era interesante y aportaba algo al negocio, defiende por tu postura si realmente crees en ella.