La situación actual, donde todo es “social”, ha convertido al hashtag en un elemento del lenguaje habitual creando una nueva realidad llena de etiquetas. Pero ¿qué características tiene esta nueva cultura llena de signos #?

1. Un nuevo sistema con un lenguaje propio. Aunque los hashtags ya existían en otros servicios de la red se hicieron populares en Twitter cuando se utilizó la primera etiqueta en un tweet, #sandiegofire, durante los incendios forestales de California del año 2007. El uso de hashtags nos permite crear categorías y poder acceder a algún tema en concreto del que se esté hablando. El hashtag facilita la legibilidad y la visión común y crea un sistema de lenguaje propio con una forma diferente de organizar los contenidos.

2. Códigos más cortos. La masificación de información a través de internet ha provocado que los usuarios sean más selectivos y las etiquetas han dado un giro más a esta cultura del instante. Nos hemos acostumbrado a cambiar nuestra forma de escribir de manera que en vez de poner “Estoy leyendo Forbes” sólo ponemos #Forbes para incluirlo dentro de esta temática.

3. Significados mediáticos. En el panorama social los hashtags manipulan el lenguaje para generar un nuevo diálogo interno o para generar un sentimiento de identidad. Seguro que recuerdas el ejemplo del #BringBackOurGirls, que consiguió llamar la atención mundial sobre el secuestro de cientos de niñas nigerianas.

4. Automarcas. El mundo de internet y, siendo más concretos, el de Twitter permite que todos podamos generar nuestras propias etiquetas y hacerlas visibles. ¿Qué tiene eso de especial? Cumplir los anhelos de libertad de expresión y de reconocimiento (aunque sea durante los escasos minutos de vida de un tweet). Más allá las automarcas consiguen que personas con los mismos gustos puedan crear comunidades con personas de todo el mundo.

5. Viralidad. Sobra destacar el carácter universal de internet donde se puede interactuar, compartir, hablar y conectar de forma global. Además el carácter viral del hashtag hace imposible que se lo controle, de ahí que estas etiquetas consigan influir en la opinión pública e incluso en la política de forma masiva.