Están pensados para hablar sobre un tema concreto. De ésta forma cuando tu pinchas en él (con la almohadilla delante, por supuesto) encontrarás una lista con todas las personas que están hablando de ese tema. O, por ejemplo, en el caso de Instagram, todas las fotos que tienen que ver con ese tema.

Bien, para escribir un buen hashtag que comenzar siendo concreto, lo más informativo posible para que las personas que no saben de qué se trata aquello de lo que estás hablando, lo entiendan de un solo vistazo. Un buen ejemplo fue el #IceBucketChallenge. Mientras que otros con unas simples siglas (#WTFF) no consiguen demasiada difusión.

Hay que fijarse bien en las minúsculas y mayúsculas. Establecer un hashtag largo todo con minúsculas puede dar lugar a error. ¿Por qué? Muy sencillo: puedes no saber dónde empieza una palabra y termina la siguiente. Por ejemplo, cuando Margaret Thatcher falleció, el hashtag #nowthatchersdead fue leído por muchas personas como #NowThatChersDead, lo que provocó rumores de que el icono del pop Cher famoso había fallecido. Un #NowThatchersDead hashtag no habría dado lugar a que la incomprensión.

Además todos hemos visto alguna vez personas que no introducen un solo hashtag, sino 10 o 20. Esto provoca el efecto contrario a la atracción: una repulsión total por parte de las personas que ya nos siguen. Lo mejor es introducir uno sólo, como mucho dos.

¿Te sientes identificado con alguna de éstas cosas? Los #hashtag son muy útiles y necesarios en las redes, pero aplicados con cierto sentido y criterio.

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