1. Estrés
El agobio del día a día, la rutina, la carga familiar y laboral… hay mil y un factores alojados en nuestra vida que influyen de una forma negativa en la creatividad.

2. Falta de motivación
Cuando perdemos la motivación, la ilusión, las ganas, con ellas también se está escapando nuestra creatividad. No hay trabajador más creativo que un trabajador motivado y apasionado por su trabajo. Quizás has perdido la base que sustenta todo lo demás… y tienes que luchar por recuperarla.

3. Falta de tiempo
Es uno de los mayores asesinos de la creatividad: el tiempo. Tenerlo demasiado limitado (tanto que puede llegar a resultar agobiante) para hacer un determinado trabajo, puede aniquilar nuestra creatividad aunque sólo sea de una forma pasajera. Es mejor dedicar a las cosas el tiempo que se merecen.

4. Estilo de vida deficiente
Puede que hayas dejado de lado todas esas cosas que antes te inspiraban y las has cambiado por otras más simples y anodinas. Continúa yendo al cine como antes lo hacías, lee, escucha música, acude a charlas… no sabes dónde puedes encontrar la inspiración. Ya se sabe que es siempre “donde menos te lo esperas”.