La finalidad de Nescens es reprogramar los mecanismos biológicos alterados por el paso del tiempo y el impacto del entorno”, asegura el profesor Jacques Proust, geriatra y experto en biología del envejecimiento y alma máter de la prestigiosa clínica Genolier, esa cuyas suites tienen vistas a los Alpes y al lago de Ginebra, además de cumplir los más altos estándares de calidad.

Al igual que el nutrido repertorio de ‘cosmecéuticos’ (a medio camino entre un cosmético y un medicamento) de Nescens, formulados y producidos por el propio profesor Proust tras muchos años de investigación en el campo de la senescencia, con el objetivo de mejorar y mantener el capital de juventud de la piel. Veinte productos tan sugerentes como Metabolic Activator Toner (ayuda a restablecer la homeostasis cutánea, reactivar la funciones vitales de la epidermis y restaurar el equilibrio hidrolipídico); Cellular Renewal Emulsion (promueve la descamación y regeneración de las células epidérmicas y ayuda a prevenir su senescencia) o Molecular Regeneration Fluid (concentrado de activos sinérgicos capaz de neutralizar los mecanismos de daño molecular causados por la edad y por el envejecimiento foto-inducido, además de ayudar a neutralizar los procesos de glicación y oxidación para restaurar la función celular óptima y prevenir el endurecimiento del colágeno y las fibras de elastina), todos ellos asentados sobre tres pilares fundamentales: la activación celular, la estimulación de la biosíntesis molecular y la inhibición de la dregradación molecular. No es magia, es ciencia.