1. Embalsamador. Son todos aquellos que trabajan día a día con los muertos y cuya función consiste en que los cadáveres conserven un buen aspecto y evitar su descomposición. Todas las funerarias cuentan con embalsamadores que llevan a cabo todas las facetas relacionadas con el funeral.

2. Taxidermista. La taxidermia consiste en disecar animales. Estos profesionales deben sacar todas las vísceras del animal para poder disecarlo y llenarlo de sustancias químicas para que perdure en el tiempo en el salón de las casas.

3. Limpiador de congeladores. Es la pesadilla de muchos: quedarse encerrado en un congelador industrial. Y probablemente sea el miedo que tienen los que ejercen esta profesión. Expertos en Recursos Humanos aseguran que la media de tiempo que alguien soporta realizando este trabajo es un mes.

4. Tanatopraxista. Se encargan de maquillar a los cadáveres para que la sensación de un funeral sea menos complicada para sus seres queridos.

5. Médico forense. Su principal labor es examinar las escenas del crimen y ver cadáveres constantemente. Una profesión en la que la sangre está muy presente, los bisturís, cuchillos, batas con sangre…

6. Cuidador de cadáveres. En las universidades, los estudiantes de medicina deben realizar sus prácticas con cadáveres que han sido donados a la ciencia. Esos cadáveres no se cuidan solos, necesitan alguien que se encargue de cuidarlos y meterlos en formol para asegurar su conservación.

7. Sepulturero. En la realidad los sepultureros no son como en las películas, pero todos tenemos en mente a un hombre de negro en mitad de la oscuridad y con cara de pocos amigos. Al fin y al cabo, alguien tiene que enterrar a la gente.

8. Desinfectador de escenas del crimen. Se ha cometido en crimen y está todo lleno de sangre. No se puede quedar así, todo repleto de sangre. Y ese es precisamente el trabajo de estos profesionales.

9. Matarife. En muchos pueblos de España sigue habiendo la costumbre de hacer matanzas para poder sacarle provecho al cerdo. Todos esos embutidos que tomamos a diario no salen solamente de una sección del supermercado.

10. Especialista en Explosivos (zapador). Esta es la profesión de los zapadores del Ejército y la Policía. Ponen su vida en peligro cada día.

11. Psiquiatra en cárceles. En su día a día tratan con asesinos, violadores… enfrentarse a éste tipo de personas debe ser de todo menos relajante.

12. Grabador de psicofonías. Aunque parezca increíble (o absurdo para muchos) hay personas que se dedican a ir a hospitales abandonados o cuevas en mitad de la nada a grabar psicologías.

13. Guardián de cementerios. El guardián de los cementerios se encarga de cuidar por las noches los cementerios para que nadie perturbe la tranquilidad.

14. Enfermero de epidemias. El miedo a coger una enfermedad mortal se ha expandido por todo el mundo. Los enfermeros que tienen que tratar estos casos deben cargarse de valor y templanza para poder tratar estos casos. Son unos héroes, desde luego.

15. Experto en RRHH. En los días que vivimos hoy, nada da más miedo que tener que despedir a alguien. Esta es la terrible labor que tienen que realizar los Expertos en Recursos Humanos.