1. Siempre mejor de menos a más
No puedes comenzar a correr pretendiendo lograr una maratón. Al igual que no puedes comenzar un negocio queriendo tener unas ventas fulgurantes el primer mes. Las cosas se hacen mejor cuando se hacen despacio, poco a poco. Notarás tus progresos y eso te animará a seguir.

2. Persistir, aunque cueste
Al principio siempre es difícil salir a correr o, en este caso, emprender. Te cansarás, te desmotivarás en ciertos momentos, lo verás complicado. Pero si persistes y no te rindes, lograrás los resultados esperados.

3. Identificar las molestias y subsanarlas
En el running al igual que en los negocios, hay que tener claro “qué nos duele”, es decir, qué nos va mal, para remediarlo lo antes posible. Antes de que las lesiones o los problemas sean tan graves que, simplemente, tengamos que abandonar.

4. Tener siempre clara una meta
Tanto en una carrera como en una empresa, siempre es necesario tener identificada la meta y no perderla de vista jamás. Si mantienes tus objetivos claros, te será muchísimo más fácil alcanzarlos. No te “distraigas” por el camino.

5. Imprescindible no perder nunca la motivación
Si pierdes la motivación, estás tirando directamente la toalla. Hay que mantenerse optimista, vital y motivado siempre. Aunque los resultados esperados tarden en llegar.