Pese a haber nacido en un entorno humilde, en el pequeño pueblo de Rothes (Escocia), James Stuart siempre fue un hombre con ambiciones. De pequeño acompañaba a su padre, en barca, a vender el grano a las pequeñas granjas que había aguas abajo del río Burn of Rothes. Stuart trabajó muy duro para procurarse un futuro como comerciante de grano, aunque su verdadera pasión era el whisky.

Con tenacidad, no tardó en desarrollar, en una pequeña granja situada unas millas al sur, una excepcional malta de Speyside. Un tiempo después se trasladaría a un viejo molino del que era propietario, situado en una frondosa quebrada junto al cementerio municipal, dando vida a la destilería de The Glenrothes que conocemos hoy. Junto a las aguas del Burn of Rothes, rodeado por campos de cebada y ayudado por un clima idóneo, tenía todo lo necesario para elaborar el whisky más suave y afrutado de la zona, donde la combinación de agua, malta, madera y tiempo conformaban una ecuación magistral.

Ahora, de vuelta al año 2019, la marca ha querido celebrar estos orígenes con la creación de The Soleo Collection, inspirada por el Jerez, la base de las barricas de The Glenrothes. Supone un auténtico homenaje a la naturaleza y la tradición, compuesto por cinco whiskies, desde un ligero 10 años hasta un sublime 25 años, que recogen el centenario legado de la destilería.