1. Relájate. Realiza alguna actividad que te ayude a desconectar; leer, ver una serie, hacer deporte, meditar. Es importante que al final del día se haya hecho alguna actividad aparte de trabajar.

2. Separa todo lo que puedas hogar-trabajo. Tener delimitados los lugares de trabajo de los que no lo son es fundamental. Sobre todo en el caso de tener familia e hijos.

3. Duerme. Es obvio, pero no lo tomamos en serio. Como mínimo 5 horas de ser posible más. Un cuerpo y una mente descansados se estresan menos, rinden más y están de mejor humor. En el caso de tener problemas para conciliar el sueño puedes recurrir a la valeriana, tila o Melatonina.

4. Organiza tu tiempo. Tanto tu tiempo de trabajo como de ocio. Ya que si desaprovechas el tiempo en la oficina será probable que tengas que llevarte cosas pendientes por hacer a casa y la jornada se hará más larga. Cuando estés con amigos y familia, no pienses en el trabajo, intenta que sea un tiempo de ocio, disfrute y desconexión.

5. Sal de casa. Si trabajas en una oficina, intenta salir de casa ya sea a cenar, a caminar a un parque o hacer una escapada. Porque si al final de la semana tu trayecto es de casa a la oficina y viceversa, tendrás una vida entre cuatro paredes y no pisaras el exterior ni tendrás contacto con la naturaleza. Producirá que te estreses más.