En nivel de vida de un país u otro se ve reflejado en su oferta turística y en su mercado. Los precios para visitar un museo, ir al teatro o comer en un restaurante varían de una ciudad a otra. Según el estudio publicado por RACC, la capital noruega se lleva el premio por ser la ciudad más cara para los turistas. El promedio de la cesta de la compra es de 163 euros. Tras ella, y con sólo 10 euros de diferencia, se sitúa París.

La ciudad parisina es una de las ciudades donde más caro es comer. Hacer la compra puede costar una media de 143 euros. Inglaterra también tiene un filón con su capital, Londres. Es la tercera más cara de todo el continente europeo. En este caso, los “culpables” del dato son los precios de su oferta cultural, más elevados a los de cualquier otra ciudad.

Según el informe, las ciudades del suroeste y el norte de Europa son las más caras. Por su parte, el sudeste se queda con los precios más asequibles. Por ello, Copenhague también se cuela en la lista y se queda con el puesto cuarto. La cesta de la compra en Dinamarca tiene una media de 134 euros. Dentro de nuestras fronteras merecen una especial atención Madrid y Barcelona. La capital española se sitúa en el puesto quinto de la lista y la ciudad condal con el sexto. El gasto medio para la compra en estas ciudades es de 127 y 126 euros.

Pero tranquilos, también hay posibilidad de viajar sin dejarse el dinero en el intento. Todavía existen lugares donde hacer turismo es muy económico. En este caso, según el estudio, Belgrado es la ciudad donde más barato es hacer la compra y, como no, hacer turismo. Por sólo 41 euros es posible llenar el carro. Tras ella Zagred, Liubliana, Praga y Budapest. ¿Con cuál te quedas?