B-Rocket es una motocicleta-avión, como su creador Bruno Belamich la ha nombrado. Solo con su descripción ya suena interesante, pero os vamos a contar más sobre este invento.


El diseño de esta moto era el sueño de Bruno Belamich, el director creativo de la marca de relojes Bell & Ross, y por fin lo ha podido hacer realidad.

La B-Rocket ha logrado correr por una de las más prestigiosas pistas que existen, en Bonneville (Estados Unidos). Allí, en este lugar mítico de Utah, esta motocicleta ha logrado batir numerosos récords.


Esta máquina ha sido diseñada para rendir homenaje a la aviación estadounidense de los años cincuenta y sesenta, y De esta manera, también ha servido de inspiración para crear dos nuevos relojes complementarios el cronógrafo BR-01 y el BR-03 B-Rocket.



Gracias a la colaboración de Shaw Speed Motorcycles, concesionario oficial de Harley-Davidson en Inglaterra, que ya ha tenido relación anteriormente con Bell & Ross, se hacía realidad este sueño, pero ahora había que encontrar un piloto a la altura de esta motocicleta.


El elegido para llevar la motocicleta fue Niels Sefton, miembro de la concesión y excelente y reputado piloto. Días antes de la salida hacia la aventura, sufrió una lesión y se tuvo que buscar a alguien para que le reemplazara. Se seleccionó a otro colaborador de la concesión Shaw, también con gran experiencia como motociclista, pero no en pistas de sal, Simon Pocock.
Finalmente salió todo de maravilla, y se filmó la película de la B-Rocket que podéis ver a continuación.