1. No se rindieron jamás. Joey deseaba ser un gran actor y Mónica quería tener su propio restaurante y ser chef. Pasó cierto tiempo antes de que estas metas se volvieran realidad, pero lo importante es que no se rindieron.

2. Sé tú mismo. Es importante no fingir ser quién no eres, tanto en los negocios como en la vida. ¿Recuerdas el capítulo en el que Ross estaba tan nervioso antes de dar su primera clase que accidentalmente habló con un acento británico? Después se tuvo que enfrentar a una situación incomodísima. Sé tú mismo siempre y no intentes aparentar ni mentir, porque se volverá en tu contra.


3. Separa tu vida personal y laboral. Rachel describía en un capítulo a Tag como “tan guapo que quiero llorar”, así que no le importó que no fuera el mejor candidato para el trabajo y lo contrató como su asistente. Como era de esperar, la elección realmente no funcionó ni dentro ni fuera de la oficina.

4. Hay vida más allá de tu oficina. Los personajes de la serie obviamente tenían trabajos y problemas que eran relevantes para la historia, pero lo que la audiencia veía casi siempre era lo que pasaba fuera de su día laboral.

5. Nunca es tarde para comenzar de nuevo. Cuando Chandler decidió cambiar de trabajo y enfrentarse a sus miedos, era el trabajador más importante de un grupo de pasantes para una agencia de publicidad. Estaba comenzado de nuevo cuando la mayoría de su competencia estaba apenas iniciando, pero al final consiguió el puesto.