…valorarte como realmente te mereces. Todos tenemos nuestros defectos, nuestras meteduras de pata o nuestros sinsentidos. Pero asumir tus virtudes y ser consciente de ellas es algo necesario. Quiérete un poquito más y no sólo tú saldrás beneficiado, también todos los que están a tu alrededor.

…escuchar lo que te pide “el corazón”. Es de lo mejor que puedes hacer por y para ti, porque aprender a prestar atención a lo que realmente queremos no es complicado de realizar, si no de llevar a cabo. Una vez hayas entendido aquello que quieres de una forma total, pon todos los medios posibles para lograrlo.

…tomarte un merecido descanso. El trabajo y la rutina diaria ahogan a cualquiera, así que hazte un favor y para a descansar. Aunque no te parezca el momento adecuado, deja de posponerlo y llévalo a cabo.

…luchar por aquello que te hace feliz. Muchas veces las cosas no salen como pretendíamos ni a la primera, ni a la segunda, ni a la tercera; pero no desistas. Lo mejor que puedes hacer por ti es pelear hasta el final por lograr aquello que realmente te hace feliz. Si no lo haces puedes arrepentirte.

…tomarte las cosas con toda la positividad posible. Afronta todo lo que te pasa con una sonrisa. Aunque los hechos no cambien, tu percepción de ellos sí lo hará. Vivir las cosas con optimismo te hace disfrutarlas el doble y salir airoso de las dificultades.