No obstante, más allá de la construcción de la trama de ficción, un visionado en la actualidad de Cazafantasmas sitúa la historia como un paradigma para los emprendedores. Y si no, fíjense en los diferentes estadios por los que pasa el proyecto y podrán ver la sincronía con el de alguien que a día de hoy se lance sin red a llevar a cabo una idea por su cuenta y riesgo (nota: afilen su inglés):

Les echan y deciden convertirse en emprendedores

Un clásico: apostarlo todo

Decidirse por montar una oficina y elegir un buen sitio

La euforia del primer cliente

Equivocarse

Siempre te toca pringarte

Aprender a negociar con los clientes

Cuando crees que todo ha acabado se vuelve a liar

HELENA VICENTE de On The Record