1. No les compres absolutamente todo lo que piden
A veces es difícil resistirse a darles todos los caprichos que piden y hacerles felices. Pero recuerda, los niños son precisamente eso, caprichosos, así que lo que ahora les encanta en un rato puede haber pasado al olvido. Evita esos arrebatos consumistas innecesarios y hazles ver que no siempre se puede tener todo lo que se quiere.

2. Dales una pequeña paga
Según la edad del niño puede ser una cantidad u otra, pero lo normal es que no sean más de 5 euros semanales. Enséñales la importancia de ahorrar ese dinero y lo que cuesta cada cosa, es decir, lo que pueden comprar con esa pequeña paga.

3. Cómprales una hucha
Relacionado con el punto anterior, la idea de comprarles una hucha para que vayan introduciendo esa paga, también puede ser una buena idea para que comiencen a valorar poquito a poco la necesidad de ahorrar y no gastarla de una forma inmediata. Si en algún momento tienen un capricho algo más costoso de lo normal puedes proponerles que se lo permitan con esos pequeños ahorros que han conseguido.

4.Comienza a enseñarles poco a poco la dificultad que supone ganar ese dinero
Obviamente los niños no entienden de economía, pero poco a poco intenta hacerles entender conceptos básicos para introducirles en ese mundo de una forma amena y divertida (pero real).