Hablar a Coco Chanel de reglas seguro que no fue moco de pavo… La mítica creadora de moda tenía muy claro que su genuina esencia, su verdadera identidad, sería la que le llevaría al éxito. Y así fue. Fiel a su instinto, nunca se dejó llevar por los convencionalismos de una sociedad timorata y convenida. Fue libre. Por ello puede que Boy de Chanel, la nueva línea de maquillaje masculino de la firma francesa (desde enero a la venta en las boutiques exclusivas de la marca), encierre en sus lindes un lema muy chanelesco: “ser único es más interesante que ser perfecto”.

Porque en esta nueva sociedad celebramos una identidad cambiante donde siempre nos transformamos para crear nuestra propia singularidad. ¿Quién dicta que el maquillaje es patrimonio exclusivo femenino? Boy de Chanel esboza líneas, colores y gestos que articulan la sintaxis de una nueva estética masculina. Se compone de tres productos: un fondo de maquillaje fluido (4 tonos), indetectable, de larga duración y con filtro vitalidad (extracto de kalanchoe, antioxidante, oxigena e hidrata), SPF 25 y pigmentos soft focus para borrar las imperfecciones, además de un polímero resistente al sudor y exceso de sebo que garantiza buena cara durante la jornada; un bálsamo labial mate, suaviza, protege y alisa la textura labial durante 8 horas; y lápiz de cejas waterproof (4 tonos) con precisión de trazo para densificar zonas no homogéneas y cepillo en un extremo para disciplinar los pelillos rebeldes.