La arquitecta María Luisa García y su marido José Ramón Lorenzo han hecho realidad su proyecto más personal: A Quinta Da Auga, el único Relais & Châteaux de Galicia que, ubicado en una antigua fábrica de papel del s.XVIII, se ha convertido en un espacio mágico consagrado al relax.

Situado en Santiago de Compostela y diseñado como un reducto de serenidad para el viajero, A Quinta da Auga cuenta con un spa totalmente acristalado con vistas a la naturaleza que está equipado con piscina caliente de hidromasaje, hamman, sauna finlandesa, jacuzzi y flotarium.

Rodeado de un bosque de robles centenarios y a orillas del río Sar, el hotel y sus más de 10.000 metros cuadrados de jardines resultan perfectos para la celebración de todo tipo de escapadas hechas a medida en las que la familia Lorenzo cuida todos los detalles.

Un lugar diseñado para perderse y olvidar las obligaciones de la rutina diaria, para sentirse como en una casa de campo y conectar con todos los elementos naturales del paisaje de cuento que rodea este lugar. Un retiro con encanto que mezcla detalles clásicos con instalaciones de la última generación.

En la estancia principal se distribuyen las 51 habitaciones del hotel, todas exteriores, luminosas y decoradas de una forma diferente mezclando piedra, papel pintado, antigüedades y muebles contemporáneos.