Gucci ha inaugurado este martes en La Place Vendôme de París, el icónico epicentro de la alta joyería, su primera boutique dedicada a la joyería fina y alta joyería.

Célebre por su pasión por la joyería y su visión poética, Alessandro Michele se ha encargado personalmente de encontrar y seleccionar piedras únicas con las que ha creado Hortus Deliciarum, la primera colección de alta joyería de la firma de lujo italiana, que saldrá a la venta junto con su colección de joyería fina.

Hortus Deliciarum evoca el quijotismo ecléctico que caracteriza la visión de Michele, inspirada en motivos que tienen un valor especial para él y reflejan el distintivo canon iconográfico de la Casa. Con más de 200 piezas, la colección gira en torno a tres temáticas: los emblemas clásicos del amor eterno; una oda a la majestuosidad del reino animal que evoca el bestiario mítico y la fauna clásica; y los solitarios exclusivos, redefinidos siguiendo una estética maximalista.

DISCRECIÓN Y ELEGANCIA

A diferencia del resto de las tiendas de Gucci, que se caracterizan por sus diversos tonos saturados, el diseño de la boutique situada en el número 16 de la Place Vendôme es discreto y elegante. Los expositores de madera ebanizada están forrados de satén aguamarina, los espejos antiguos presentan detalles cobrizos y el suelo es de mosaico monocromático en mármoles negro Marquina y blanco Thassos. Esta boutique está concebida para resaltar profundamente la intensidad cromática de la joyería en sí.

La nueva boutique de Gucci, que marca la llegada de la firma al mundo de la alta joyería, encarnará la singular visión de Alessandro Michele, el saber hacer de Gucci y la evolución actual del precioso universo que encierra la alta joyería.