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¿Cómo sobrellevar la vuelta a la rutina?

Volver a la molesta y tediosa rutina después de unas maravillosas vacaciones hay a quien le cuesta algo más que un pequeño “berrinche”. Retomar el trabajo es toda una suerte (porque eso quiere decir que tienes uno), pero lo cierto es que es más complicado de lo que parece a simple vista. Pero hay algunos pequeños trucos (como estos 5) que pueden hacer de esta infernal vuelta al trabajo y al estrés, algo más llevadero.

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1. Plantéate el primer día con optimismo y vitalidad
No pienses lo malo que va a ser el primer día de vuelta a la oficina: hay gente que sigue de vacaciones, tienes mil emails en la bandeja de entrada… deja el agobio y el pesimismo a un lado y afronta el primer día con ganas, porque amargarte y lamentarte de lo rápido que han pasado las vacaciones no va a devolvértelas. ¡Piensa en positivo y valora lo mucho que has disfrutado! Hay muchas personas que no pueden hacerlo.

2. Haz cosas que te gusten después del trabajo
El día no empieza y acaba en el trabajo, hay vida más allá de las puertas de la oficina. Busca planes con los que distraerte y pasar tus horas libres: quedar a tomar algo al salir del trabajo, hacer ejercicio, ir a la piscina o la playa en el fin de semana… el verano aún sigue entre nosotros, y hay que disfrutarlo.

3. Márcate nuevos retos y metas para este “nuevo curso”
Cuando volvemos de las vacaciones de verano muchas veces sentimos como cuando éramos niños y comenzaba un nuevo curso. Plantéatelo así, piensa en todas las cosas buenas que están por venir y visualiza los objetivos a corto y medio plazo que quieres conseguir. Esto te mantendrá motivado y con ganas.

4. Queda con tus amigos y compañeros para compartir vuestras vacaciones
Compartir tus vacaciones con amigos y compañeros de trabajo te hará distraerte un rato y recordar lo bien que te lo has pasado estas semanas. Pero olvídate de que te entre la “morriña”, y daros un poquito de envidia los unos a los otros.

5. Retoma (poco a poco) la rutina
No es necesario volver a tu rutina al 100% desde el primer día. Poco a poco ve amoldando de nuevo tus horarios, adelantando tu hora de acostarte… También procura (si puedes, claro) no tener demasiada carga laboral durante los primeros días, o cosas de demasiada relevancia.